CUANDO TODO SE DESMORONA, SE REVELA QUIÉNES SON EN REALIDAD
Poppy se ha sumido en una estasis. Tiene el cuerpo destrozado y su poder se ha agotado por completo. Arrastrada más allá del mundo mortal, ahora descansa suspendida en sueños mientras Casteel se enfrenta a un mundo sin ella: crudo, hostil y alterado de maneras que él todavía no comprende.
Condenado a ocuparse él solo de enderezar un reino que tiembla bajo el peso de la pérdida, Kieran carga con todo aquello que no puede decir en voz alta, aun cuando las divisiones entre dioses, mortales y el destino se ensanchan a su alrededor. Durante los días posteriores, la tristeza se convierte en guía, la lealtad, en una carga y el amor, en lo único capaz de mantener unidos los mundos.
Estos son los fragmentos que llenan el silencio. Los momentos de odio, ruina y determinación, y la chispa de lo que debe suceder a continuación.
Una corona de ruinas revela los momentos nunca vistos de amor, pérdida y transformación ocurridos entre Primigenia de sangre y hueso y El trono de hueso y cenizas.