Negrísima, adictiva, brutalmente divertida, Tony lleva el universo de Mi marido y No voy a ninguna parte a un nuevo territorio: el de la gran novela del macho en demolición. Un retrato al vitriolo del misógino universal y, al mismo tiempo, una de esas raras novelas que hacen reír a carcajadas justo antes de helarte la sangre.
Toni Stojanov, antiguo roquero de Skopie, funcionario gris, seductor de saldo, narcisista irredento y experto en no asumir jamás la culpa, atraviesa la crisis de los cincuenta con toda la arrogancia de quien aún se cree irresistible mientras el mundo hace tiempo que ha seguido adelante sin él. Unas vacaciones desastrosas, una cadena de accidentes, una pandemia, varias pérdidas y una sucesión de pequeños derrumbes domésticos y sentimentales irán despojándolo de todo aquello con lo que sostenía su vanidad: la fantasía de virilidad, la nostalgia del padre, la coartada romántica, la comodidad de ser siempre el centro. Narrada desde una proximidad cruel, Tony se interna en la conciencia de un hombre ridículo, pueril y, no obstante, dolorosamente reconocible. Rumena Buzarovska disecciona, con su acostumbrada mezcla de lucidez despiadada, hiperrealismo y humor cáustico, la íntima fragilidad del macho contemporáneo, atrapado entre el resentimiento, la confusión, la decadencia física y la dependencia absoluta de las mujeres a las que menosprecia.
TONY es la primera novela de Rumena Bužarovska y quizá su libro más feroz y despiadado: Una sátira de altísima precisión moral, una comedia negrísima sobre la masculinidad herida, el autoengaño y la infinita capacidad de algunos hombres para convertirse en víctimas de su propia miseria.