Alex es el arma más letal de la Hermandad. Frío e implacable, disfruta haciendo lo que mejor sabe: acabar con sus enemigos. Lo conocen como Abismo porque quien cae en sus manos no regresa, pero bajo esa máscara despiadada late un pasado brutal que amenaza con destruirlo. Alba es el cerebro brillante tras las operaciones de Atenea, una hacker prodigiosa. Sin embargo, cuando una misión sale mal y se convierte en objeivo, termina bajo la protección de Alex. Lo que nadie sabe es que Alba lo conoce desde antes de que se convirtiera en el monstruo que es. Él no quiere ser guardaespaldas ni ella ser vigilada, pero, el peligro se acercam viejas heridas se reabren, y las fronteras entre el desprecio y el deseo se desdibujan.