EL ASEDIO QUE FORJÓ LA LEYENDA DEL ESTADO DE TEXAS Independiente desde 1821, México decide abrir Texas a la colonización extranjera. Poco a poco, los anglos, como así se llama a los angloamericanos, hacen valer el derecho a la autodeterminación, y, en el otoño de 1835, inician la lucha por la independencia. Con el fin de defender la integridad de su país, el general Santa Anna toma el mando de un poderoso cuerpo expedicionario para aplastar una insurrección sin ejército, sin dinero y sin gobierno legal. Contra todo pronóstico, los texanos toman la decisión de defender la ciudad de San Antonio, de gran valor estratégico. Bajo las órdenes del teniente coronel William Travis y del aventurero Jim Bowie, a quienes pronto se une el famoso Davy Crockett, más de ciento sesenta hombres se hacen fuertes tras los muros deteriorados y apresuradamente fortificados de El Álamo, una antigua misión franciscana. El 23 de febrero de 1836, la llegada de tropas mexicanas, más de diez veces superiores en número, toma por sorpresa a la guarnición...